Es normal estar nerviosa en una primera cita, entre otras cosas porque probablemente no conoces bien a la otra persona. Pero hay un tip que te puede ayudar mucho en esos casos, y es fijarte en su lenguaje corporal. Básicamente, si él no te quita ojo, saca pecho cuando te tiene delante y procura sentarse siempre frente a ti para gozar de tu presencia (recuerda que ellos son criaturas visuales), la cosa va por buen camino. Siempre que él te interese, claro.
Si has contestado que sí, y si después de cenar juntos no deseas volver corriendo a tu casa para ponerte las pantuflas y deshacerte del maquillaje, entonces es el momento de que tú descubras y utilices los secretos de la seducción no verbal. Probablemente él no se dará ni cuenta (o sí, no le subestimes), pero le estarás mandando un mensaje claro: te interesa. Así que si él te mira y tú sonríes, si sus pupilas se dilatan y tú no puedes evitar jugar con tu melena, si él se porta como un caballero y tú cruzas las piernas seductoramente... ¡enhorabuena! La segunda cita promete.
Foto: © Simon Krzic | Dreamstime.com

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